No era un dìa para las scooters. Un frìo del carajo y amenaza constante de lluvia ademàs de un viento que no invitaba a pelearte con el asfalto, fue lo que nos regalò la naturaleza. Pues en coche, y con parka, por supuesto. Statuto nos sirviò como epicentro sobre el que girar para disfrutar un fin de semana de pè a pà. El viernes por la tarde anduve liado entre agujas, la plancha de planchar y vinilos de Brand New Sinclairs. Organizando hasta el ùltimo detalle de una escapada en toda regla. Sabìa que se alargarìa asì que en esta ocasiòn lo mejor serìa alquilar una habitaciòn de hotel y llevar ropa y ùtiles de aseo. El hotel, sin ser una maravilla, sobre todo en cuanto a la atenciòn personal, resultò tan moderno como recoleto. Y lo que es mejor, econòmico. 39 euros fue un precio cojonudo. Y toda la fiesta a tiro de piedra. El plan contaba con mi hermano pero el hombre andaba metido en un pequeño lìo con su vespa y no quise ni recordarle nuestra cita para no enmarronarle màs. Por tanto decidì largarme sòlo. Sabìa que venìan algunos amigos de fuera y tirè de telèfono.-Què pasa M.
-Coño! El tìo Desidias.
-Tienes alojamiento?
-No.
-Quieres una cama de hotel.
-Sì!!
Finalmente compartimos gastos por lo que entenderèis que fue un acierto el contratar algo donde perfumarse y posteriormente poder descansar algo. Dudaba mucho que hiciera uso de la cama, pero mira por dònde lo conseguimos. Y es que tras la fiesta postconcierto un taxi nos rescatò. Cosa que no suele ocurrirnos. Enorme acierto. Quedaba el domingo pues.
Volvemos a situarnos en la mañana del sàbado. Tenemos la tremenda suerte de participar en la comida de bienvenida y hermandad con la banda italiana. Directo de Aranjuez a la mesa. No sabrìa recordar el nùmero de personas que nos juntamos pero sì puedo deciros que me encontraba rodeado de las personas que màs aprecio en este mundillo tan singular. Aunque faltaba alguno, todo hay que decirlo. Y es que hay veces en que ni los años nos dejan ver el bosque, sòlo vemos un àrbol delante de nuestras narices. El caso es que resultò una comida muy divertida en la que los componentes de Statuto parecìan sentirse superados por la atenciòn de los organizadores del evento. Què pensaban? Quièn creen que somos? (con cariño) Esto es Madrid. Y somos Mods. Nos gusta atender a la gente que comparte tu hombro. La comida se alargò lo suficiente como para hincharnos de cerveza hasta las trancas. Lo mejor serìa llenar las alforjas con vituallas para lo que vendrìa despuès. Tras las oportunas gestiones festivas nos largamos al hotel. Quiero agradecer el ofrecimiento que me hicieron para rular con una escùter prestada pero decidì retirarme al hotel a descansar. Un sueñecito? Si te juntas con un colega al final lo que haces es departir. El concierto comenzaba a las nueve me parece, y tras calzarnos un traje y nuestros mejores zapatos nos dirigimos a los aledaños de la sala Rock Kitchen. Y da comienzo el show. Un montòn de lechugas se dejan ver por la calle Fundadores, por la antigua Universal Sur. Botellines, abrazos y gente elegante. El concierto estuvo a la altura del fin de semana. Reconozco que no es una banda a la que haya prestado toda mi atenciòn pero estos ritmos skatalìticos por los que se mueven con soltura ayudan al baile y al cachondeo. Que me lo digan a mì. Entre 250 y 300 personas se dieron cita para presenciar por primera vez còmo se desenvuelve Statuto fuera de su paìs (nos comentaron que sòlo habìan hecho un pequeño bolo en Cuba, creo recordar). Para ellos fue el concierto màs importante de su carrera, ya no por el nùmero de asistentes, que consiguen superar en sus conciertos italianos, pero sì por el hecho de tocar en una ciudad como Madrid y en un paìs como España y ante un pùblico que se volcò con su actuaciòn y que bailò y cantò sus canciones. Un èxito rotundo para la organizaciòn y para la sala!! Allì no bebìa cocacola casi nadie.
Tras la mùsica, màs mùsica y a la carta. Una nutrida representaciòn de sonidos mods nos esperaba en el Any Trouble Bar, mìtico bar en los noventa, a cargo de varios de nuestros amigos y sus discos. Del jamaicano, al early soul, al freak, al beat, al soul, al revival y por supuesto al r&b. Un lleno total y dirìa que històrico para los responsables del garito nos dan el piè para organizar màs cosas y en mejores condiciones incluso econòmicas para todos. Tiempo al tiempo. Fueron unas horas vertiginosas de baile y compadreo bajo tenues luces de bareto, como a finales de los ochenta. Como a principios de los noventa... Y se acabò. Cerca de las cinco de la madrugada la vasca se parò en medio de la calle a charlar y tratar de buscar refugios. Ideas vanas, garitos que ya no nos convencen, coches, taxis y a dormir. Bueno mi partenaire y yo decidimos ir a una gasolinera a pillar diez cervezas!!! Y algun emparedado. Pero se me quedò dormido tras la primera ingesta. Y yo también.
Es domingo y la cerveza sigue milagrosamente estando frìa. Desayuno un sandwich de pollo con mahou y comentamos la jugada. Apenas hemos dormido pero estamos bastante enteros. Ducha, recoger y llamada telefònica. Los Four Mates han quedado en un bar cercano para despedir al grupo. Nos acercamos. Terminamos en el hotel donde se hospedaron, que por cierto era un pedazo de hotel y vemos còmo guardan con resignaciòn sus equipajes en la superfurgoneta berlina que les habìan proporcionado para su regocijo. Fueron momentos muy emocionantes los que se vivieron en los que incluso algùn veterano mùsico impregnò sus ojos en làgrimas de agradecimiento. Muy bonito. Yo me arranquè con el Azzurro pero no tuve mucho èxito, màs que nada porque ni papa de italiano. Eso sì, les recordè que irìamos a Piazza Statuto y que nos gusta vivir. Hasta pronto.
El domingo seguìa entero y nos trasladamos a un bar para despedir un evento en el que la peña llevaba currando meses. Uno de los motivos de esta humilde crònica es valorar su entrega y sus ganas de hacer cosas desde la ilusiòn y la fuerza que te da la amistad. No pesan los años ni pesaràn nunca. Bueno sì. Se largaron. Ya era suficiente. Pero no para todos. M. y quien os habla siguieron disfrutanto horas de calle durante todo el domingo hasta altas horas de la madrugada. Bailar Substitute de los Who en un Wurli totalmente vacìo dando botes fue el final de un fin de semana en el que una vez màs cierras el libro de las obligaciones para abrir un modzine cargado de diversión.
En recuerdo del tifosi Piero Maccarino, amigo de estos seguidores del Torino. Ya somos para siempre del Toro!!
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